viernes, 29 de octubre de 2010

Relanzar la empresa mediante el Ciclo del Cambio

El pasado martes 26 de Octubre asistí a un mini seminario titulado "Relanzar la Empresa" en el que se analizaba como relanzar una empresa (hacer cosas distintas para obtener resultados distintos) desde tres puntos de vista convergentes:
Atravesamos una crisis complicada que nos ha pillado con el paso cambiado a muchos pero que se ha convertido, después de tres años de caída, en una letanía a la que nos agarramos todos con desesperación. Nadie se sustrae al hipnótico reclamo de echarle la culpa a la crisis de todo lo que pasa, lo bueno y lo malo. Si, efectivamente, eso he dicho: "lo bueno". También pasan cosas buenas aunque sean más difíciles de ver, aunque haya que vislumbrarlas entre la maraña de cosas malas. La cuestión es que si nos empeñamos en pensar en que "las cosas nos sobrevienen" nunca estaremos en disposición de tomar las riendas y "hacer que las cosas ocurran". En el seminario se abordaba precisamente este cambio de actitud y la importancia del mismo. Pablo nos ponía en situación, la empresa llega a un punto en el que es insostenible seguir igual y los datos que nos indican ese hito son claros e incontestables: el balance, la tesorería. Luego Yael y Rafael nos daban claves para encarar el cambio de rumbo y afrontar sus consecuencias inmediatas (frustración, miedo, resistencia en definitiva) con valentía. 

Pero yo me quiero detener más en el análisis de situación de Pablo porque es ahí donde se encuentra el meollo de la cuestión. Parecería que en estos tiempos hablar de planificación, revisión de datos, innovación, es obligado porque "estamos en crisis". Y nada más lejos de la realidad. La lectura es mucho más elemental: estamos en crisis porque no hicimos una planificación adecuada, porque no estudiamos nuestra situación real hace cinco años, porque creímos que las vacas gordas iban a ser cada vez más gordas y eternas. ¿A que nadie se cree que una vaca vaya a engordar siempre y a no morirse nunca? Entonces ¿por qué fuimos tan ilusos?. También tenemos otra muletilla a la que agarrarnos: "los bancos son los culpables". Vale, es verdad que el sector financiero tiene un gran tirón en los movimientos de mercado y que su comportamiento se está afianzando en el liberalismo recalcitrante, cierto, pero ¿acaso lo hacían a escondidas? ¿por qué no lo vimos?.



La conclusión a vuelapluma que se me viene a la cabeza es que podíamos haber hecho las cosas de otra manera y no lo hicimos, probablemente porque de verdad "no nos dimos cuenta". La lectura que debemos sacar de esta crisis no es que hay que hacer cosas nuevas para salir de ella (que obviamente hay que hacerlas) sino que hay que hacer "lo que hay que hacer" para saber en todo momento donde estamos y que la próxima crisis (que la habrá) no nos vuelva a pillar con el paso cambiado. El proceso de análisis e innovación debe ser cíclico, como ya se lleva diciendo desde hace décadas desde la Gestión de los Procesos y la Calidad, porque cada ciclo nos re-posiciona en nuestro mercado que cada vez es más grande y más volátil. Relanzar la empresa es, literalmente, volverla a lanzar. Usemos el Ciclo del Cambio como un acelerador de partículas, cada nuevo ciclo nos dotará de nueva energía para hacer las cosas mejor y pensemos que hay muchos que ya lo hacen.

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